<<Regresar Imprimir Envíanos tu comentario
VIH-SIDA
 

La mujer y el SIDA
Por Irma Remedios Pérez Varela / periodista y sexóloga educadora

La mitad de todas las infecciones por el VIH en el mundo se producen entre las mujeres, asegura ONUSIDA. ¿La causa? La falta de conocimiento sobre el virus, el acceso insuficiente a los servicios de prevención, pero principalmente, la incapacidad femenina de negociar relaciones sexuales más seguras.

Cuando en los años 80's se empezó a difundir que la infección por el virus del Sida se presentaba en gran medida en hombres homosexuales, las mujeres respiraron tranquilas pues se consideraron fuera de riesgo. El tiempo se encargaría de poner a cada quien en su lugar. Actualmente existe un incremento de casos de SIDA en heterosexuales, en países donde, al inicio de la epidemia, había un número mucho mayor de casos en hombres que en mujeres.

Datos publicados por Cimacnoticias, señalan que en Francia el porcentaje de casos de SIDA en mujeres pasó del 12% al 20% en diez años. En ese mismo lapso en España subió del 7% al 19% y en Brasil del 1% al 25%. En México en 1986 había 30 casos en hombres por un caso en mujeres, esta relación ha cambiado. Actualmente existen seis varones por una mujer con el virus. A pesar de que el gobierno federal reconoce el importante aumento entre la población femenina, en México como en el resto del mundo, los programas desarrollados para combatir el VIH/SIDA, en su mayoría, no están orientados específicamente hacia las mujeres.

Anatomía femenina, factor de riesgo

¿Por qué el incremento de casos en mujeres? La Organización Mundial de la Salud ha estimado que en las relaciones heterosexuales, las mujeres son de dos a cuatro veces más vulnerables a la infección por VIH que los hombres por los factores biológicos:

  • Una de las razones de esta mayor vulnerabilidad responde a que el semen de un hombre infectado contiene una cantidad de células infectadas por VIH muy superior a la presente en los fluidos vaginales de una mujer portadora del virus.
  • Por otro lado, el epitelio vaginal y rectal es mucho más vulnerable a infecciones que aquél que cubre el pene, y el virus puede mantenerse vivo más tiempo en esos tractos en una superficie de contacto mucho mayor.
  • Aunado a esto, la vagina es receptora del semen incluso por varias horas.

Existen, además, algunos factores epidemiológicos que exponen a las mujeres a un mayor riesgo de infección:

  • Las mujeres suelen casarse o establecer relaciones de pareja con hombres mucho mayores que ellas, que por lo general han tenido más experiencias sexuales y, por tanto, una mayor probabilidad de haberse infectado con el VIH.
  • Las mujeres suelen necesitar transfusiones sanguíneas más frecuentemente que los hombres, sobre todo en función de complicaciones durante el embarazo y/o el parto.

Por si fuera poco, los factores sociales son los que ponen en mayor riesgo a las mujeres. Las normas sociales y culturales establecen patrones de conducta diferentes para cada uno de los géneros, que se traducen en desventajas para las mujeres con respecto a los hombres en distintas esferas de la vida social:

  • La desigualdad de oportunidades educativas y laborales de las mujeres
  • Roles genéricos tradicionales que dan como consecuencia dependencia y falta de poder social de las mujeres.
  • La mujer se erige como cuidadora, pero no de sí misma.

La casada es mi mujer

El contagio de VIH/SIDA en mujeres por vía sexual se está dando principalmente en mujeres casadas y monógamas. Esto es el resultado de que un gran número de mujeres no conocen o no quiere reconocer las prácticas sexuales de sus compañeros fuera de su relación de pareja, por lo que no tienen conciencia de estar en riesgo. Y aun para aquellas que sí tienen alguna percepción de estar en riesgo, es difícil o imposible negociar la adopción de medidas que las protejan de una eventual infección.

Dicen l@s expert@s que la pandemia del VIH/SIDA actualmente tiene rostro de mujer y de pobreza. Las mujeres del campo, siempre olvidadas a su suerte, en este rubro no son la excepción y aceptan con resignación todos los hij@s y las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que mande Dios.

Lejos de casa y ajenos a toda cultura de prevención, la vida sexual extra conyugal es el común denominador de los hombres emigrantes del campo. De regreso a casa, en las esporádicas visitas que hacen los hombres a sus mujeres el marido trae consigo no sólo el dinero de las remesas, también ITS como el VIH/SIDA.

¿A la mujer nos corresponde la mitad del mundo o de los derechos?

Las estrategias educativas de las autoridades en Salud están principalmente dirigidas a los hombres que tiene sexo con hombres, a trabajadores sexuales y a usuarios de drogas inyectables. El VIH/SIDA en las mujeres, dentro de las políticas de salud dirigidas a la atención y prevención de la epidemia, no es una prioridad, como no lo es en general la salud de las mexicanas. Y para muestra basta un botón, el recorte al presupuesto del presente año en el rubro de salud femenina. En el artículo Más discurso = menos recursos, de letra S, Antonio Medina escribe: "Las organizaciones civiles Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia, Salud Integral para la Mujer, Fundar y Consorcio para el Diálogo Parlamentario han dado seguimiento al gasto etiquetado para programas de mujeres desde hace cuatro años. En sus análisis del presupuesto actual encontraron que, comparado con el del 2003, el gasto destinado este año a la salud de las mujeres se redujo ¡un 60 por ciento!".

El pasado mes de febrero en el puerto de Acapulco, una pequeña de 6 años portadora de VIH/SIDA fue expulsada de su escuela ante la amenaza de que pudiera "enfermar" a sus compañer@s. Se necesitó la denuncia de la prensa y la intervención de dos secretarios de gobierno, salud y educación, para enmendar la falta. Desafortunadamente, los funcionarios no darían abasto si personalmente tomaran en sus manos cada uno de los casos en donde se violentan los derechos de personas afectadas por el virus del SIDA. Dicen que la casta se demuestra en la adversidad y el 50% de la población, las mujeres, lo demuestran día con día.

Libación por el día futuro

Todos los días en algún remoto pueblo o ciudad tiene lugar alguna festividad de tipo cívico, religioso, o social; entre todas las celebraciones marcadas en el calendario destaca la consagrada a homenajear el oficio de ser mujer: el 8 de marzo, día internacional de la mujer y como me encuentro de plácemes citaré a J.J. Arreola
A propósito de su Libación por el día Futuro: "He subido a lo más alto de la montaña para ofrecer mi brindis al día futuro (al nuevo día, al día que vendrá; tal vez sucede a esta misma noche)".

 
Los textos de www.sexualidadonline.com pueden ser utilizados citando fuente y autoría.
Derechos Reservados ® www.sexualidadonline.com