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Sexo y más...
 

¿ Y...los sátiros ?
Por Juan Luis Alvarez Gayou Jugerson
Intituto Mexicano de Sexología A.C.

En nuestra colaboración del mes de marzo nos ocupamos de la ninfomanía, es justo y necesario que en este espacio hablemos de los sátiros.

El término sátiro proviene de la religión greco-romana y se aplica a un semi-dios que tenía piernas y pies de macho cabrío, vivía en los bosques y generalmente se le representaba con una constante erección; curiosamente siempre se le ve cerca de las ninfas. Hoy en día el termino denota a un hombre con "excesivos deseos sexuales" (sea lo que sea que esto signifique). La satiriasis viene a ser el equivalente masculino de la ninfomanía.

De nuevo aquí nos confrontamos con la dificultad para determinar qué‚ es lo que se consideraría excesivo en materia de sexualidad. Generalmente existen dos criterios: el moral, que siempre proviene -por lo menos en nuestro medio- de una ideología judío-cristiana- y el personal. Desde el punto de vista del primero nos encontramos que, en términos generales, sólo es aceptable la actividad sexual cuando ésta conduce a la reproducción. En el segundo, casi siempre, se refiere a que nos parece extraña, excesiva y mala cualquier cosa que otro haga que rebase nuestras propias costumbres o posibilidades; por lo tanto nos molesta y provoca envidia, aún sin que nos demos conscientemente cuenta de ello.

No es mi propósito molestar o incomodar a los y las lectoras, pero a continuación creo interesante revisar algunos casos especiales y conocidos de hombres con una experiencia sexual fuera de lo común, lo que seguramente nos dará algo en qué pensar.

La revisión de este aspecto nos obliga a considerar dos dimensiones: una se refiere a la capacidad física y la segunda al número de parejas sexuales, lo que se ha dado en llamar el grado de "promiscuidad" (término que también resulta muy discutible por lo difícil de precisar). Como decía en la colaboración anterior, después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión que una persona considera "promiscua" a cualquier otr@ que tenga más parejas sexuales que ella o él.

Ya la Biblia nos habla de hechos sexuales extraordinarios como el episodio narrado en el que David y Betsab‚ tuvieron en una sola noche trece coitos, naturalmente cada uno de ellos seguido del ritual Hebreo que obliga a la mujer a lavar o secar sus órganos sexuales.

Entre los mal llamados "pueblos primitivos", los etnólogos como Ford y Beach, nos revelan grandes variaciones: el pueblo que acostumbra la más baja frecuencia coital son los Keraki con una vez por semana, en cambio los Thonga del África copulan cada noche con por lo menos tres o cuatro de sus esposas. Kinsey por su parte refiere el caso de un hombre de 39 años, de raza negra que logró ocho eyaculaciones en un sólo coito.

Desde el punto de vista de la capacidad reproductiva y la idea generalizada que nos hace sonreír burlona e incrédulamente cuando un anciano tiene un hijo, es importante referir el caso mencionado por H. Ellis de un hombre de 103 años quien conservaba su capacidad de producción de esperma -para mayor información remítase al artículo publicado en abril de este año en www.sexualidadonline.com-.

En cuanto a la tan cacareada "promiscuidad" mencionaré algunos hechos, que sinceramente espero no dejen a los lectores con la "capa" demasiado caída.

Tener datos precisos en este aspecto es difícil, sobre todo por la inclinación que tenemos los hombres a exagerar y magnificar nuestra "contabilidad" sexual y convertirlo todo -sobre todo con los amigos- en una "magnífica proeza" o tratar de que nos consideren como el más excelso de los sementales.

Histórica y legendariamente existen algunos casos como el de Walter, el llamado Casanova inglés, quien al parecer llegó a tener alrededor de 1200 parejas sexuales femeninas. De la legendaria China sabemos del emperador Yang Ti de la dinastía Sui quien, después de varias batallas, "reposó" haciendo el amor con una reyna, dos princesas, seis consortes reales y 62 damas de la corte, proeza que obviamente le tomó más de una noche consumar. Además "reclutó" a 3,000 damas para su palacio entre las que incluyó a dos concubinas de su fallecido padre. Cuando viajaba llevaba una caravana de carrozas especiales, en cada una desnuda sobre cojines y sábanas de satín, iba una dama lista para recibir sus favores.

Volviendo a Europa, sin duda el "trofeo" sigue en manos de Don Juan, incluso superando a Casanova, ya que según su propia confesión tuvo relaciones con 2065 mujeres. Por otro lado, el escritor francés Guy de Maupassant, de quien se decía que sufría de satiriasis, en cierta ocasión le dijo a Frank Harris que podía hacer el amor seis veces en el lapso de una hora; posteriormente le declaró lo mismo a Flaubert y además ¡se lo probó! llevándolo como testigo a un conocido lupanar. Maupassant decía que su fatiga era la misma después de hacer el amor dos veces o veinte.

Ahora unas palabras de sosiego para el lector: Kinsey en su investigación monumental encontró muy pocos casos, tanto de hombres como de mujeres, que refirieran haber tenido más de cien parejas sexuales.

¿Cuáles serán las "proezas" sexuales de l@s mexican@s? Escríbanos...

 
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