<<Regresar Imprimir Envíanos tu comentario
La pareja
 

Romeo y Julieta
La perpetuación de la pareja perfecta


Por Juan Luis Alvarez-Gayou Jugerson
Sexólogo y terapeuta de parejas

Desde muy pequeñ@s casi tod@s aprendemos en nuestra sociedad que lo "normal" es que encontremos a otra persona con quien compartir nuestra vida y crear un proyecto común. De tal modo que, independientemente de la preferencia sexual, es un hecho que tod@s buscamos a esa pareja ideal, a ese príncipe o princesa "azul" de los cuentos de hadas con el que podamos "vivir siempre felices".

Desgraciadamente la realidad se aleja de los cuentos de hadas. No es raro encontrar que muchas parejas
establecidas, con o sin matrimonio, tienen problemas e insatisfacciones, principalmente derivados de conflictos en la dinámica de la relación. Estos se traducen en que muchas mujeres se sienten atrapadas, sin salida, en un remolino que no tiene ni pies ni cabeza; que muchos hombres vivan con amargura el peso de una relación que ha perdido la magia y el entusiasmo del principio.

Mi trabajo profesional como Terapeuta de Parejas me ha permitido a lo largo de los años de experiencia conocer muchas de los errores que casi tod@s cometemos y nos llevan a una vida de pareja insatisfactoria y desprovista de perspectivas. Ello también me ha permitido simplificar lo que llamo las seis reglas de una buena relación de pareja, las que si se intentan seguir pueden hacer la vida mucho más interesante para ambos. Revisemos cuáles son éstas.

La atracción física.-
Cuando iniciamos una relación, generalmente el primer elemento que nos atrae hacia la otra persona es el aspecto físico: "fulanito o fulanita me gusta, me atrae". Curiosamente es uno de los aspectos que más tiende a descuidarse una vez que se establece la pareja. No es raro ver que "una vez atrapada la presa" dejamos de cuidarnos físicamente, engordamos, dejamos de rasurarnos y peinarnos, descuidamos nuestro vestido y apariencia, aparecen los tubos en el pelo o las cremas en la cara por la noche, etc. Dejamos de tener todo el esmero que mostrábamos durante la fase del cortejo o del noviazgo. No importa cuánto tiempo tenga la pareja de establecida, es importante que tratemos de seguir siendo atractiv@s físicamente para el o la compañer@.

La atracción Intelectual.-
Este punto se refiere a la necesidad, muchas veces olvidada, de que a lo largo del tiempo se busque seguir teniendo intereses comunes. Muchas veces la casa, los hijos o la familia se convierten en lo único de lo que pueden hablar, se pierde todo aquello que durante la fase del noviazgo era pertinente sólo a los dos y consecuentemente ello lleva al tedio y a la falta de interés. Es necesario buscar seguir compartiendo cosas exclusivas de los dos, al igual que de novios, cuando era muy importante "poder estar solos", pasear tomados de la mano por un parque o sentarse en una banca o en un café horas y horas sólo hablando de los dos y de "esas cosas" exclusivamente nuestras.

La Atracción Afectiva.-
Aquí nos referimos al hecho de que para que una pareja subsista armoniosamente se requiere que exista un sentimiento hacia el otro. Puede dársele el nombre que se quiera, pero lo más común es hablar de amor. Es cierto que los filósofos y los escritores discuten mucho sobre el significado verdadero de este término tan utilizado por tantos y pocas veces concretado en cuanto a lo que quiere decir. Sin embargo, tratando de hacer las cosas sencillas, podemos decir que en el seno de una pareja debe existir un sentimiento hacia el otro que se concrete en la frase "tú a mí me importas". Ello implica que si me importas deseo tu bienestar, tu crecimiento, tu desarrollo, tu independencia y tu felicidad. Éste es el verdadero amor en el seno de la pareja y no el sentimiento posesivo y controlador que suele ser la regla.

La Comunicación.-
Se refiere a que tratemos constantemente de que nuestros sentimientos y palabras sean entendidos por el otr@, pero esto al mismo tiempo que hacemos un esfuerzo por entender los sentimientos y lo que el o la otr@ dice. Existen parejas que hablan mucho, pero realmente no se comunican y esto suele ser muy dañino para la relación.

La Empatía.-
Este punto está estrechamente vinculado con el anterior y se refiere fundamentalmente a la capacidad para "ponernos en los zapatos del otro". Lo más común es que siempre veamos sólo nuestro punto de vista, las cosas exclusivamente desde nuestra perspectiva, sin embargo en la pareja es indispensable rebasar esta visión estrecha y lograr tratar de entender el sentir y el motivo de las acciones del otro desde su propia vivencia y perspectiva. Un noventa por ciento de las discusiones y pleitos de una pareja, los que por desgracia llegan muchas veces a lastimar, pueden salvarse y convertirse en discusiones productivas. Entiéndase, empatizar no significa justificar, estar de acuerdo o ceder, simplemente se refiere a entender mejor al otro.

El Respeto.-
Desgraciadamente existe la idea generalizada de que cuando se forma una pareja ambos deben perder su individualidad y fusionarse "para ser uno solo" como incluso se maneja popularmente. Nada más equivocado y dañino. Al unirse dos personas en una pareja “siguen siendo personas e individuos”, cada un@ con sus propios intereses, necesidades, gustos y metas y no por el hecho de constituirse en pareja debe uno, y generalmente se piensa que es la mujer, abandonar todo tipo de proyectos o intereses personales para subordinarse exclusivamente a la pareja. Es cierto que se han unido para un proyecto común, pero como individuos autónomos que queriéndose han decidido surcar por la vida, no arrastrados ni empujados o poseídos, simplemente lado a lado y tomados de la mano para apoyarse y ayudarse.

Reconozco que lograr estos seis puntos es difícil, pero creo sinceramente que tomarlos en cuenta y buscarlos es un paso importantísimo. Queda claro que tener una buena pareja es algo que requiere trabajo constante y cotidiano.

 
Los textos de www.sexualidadonline.com pueden ser utilizados citando fuente y autoría.
Derechos Reservados ® www.sexualidadonline.com